Muro de Adriano

El Muro de Adriano (Vallum Aelium o Vallum Hadriani) constituye el mejor testimonio arqueológico de la presencia romana en las islas británicas. El limes, la frontera del Imperio en su máximo esplendor muestra con la muralla que recorría de costa a costa el sur de Escocia, el poderío de Roma

Ubicación del Muro de Adriano
Ubicación del Muro de Adriano

En 1987 Unesco premió al muro de Adriano al incluirlo en la lista de Patrimonio de la Humanidad, por su valor histórico, y en 2005 conformó junto a restos similares en Alemania el denominado Conjunto de Fronteras del Imperio Romano.

Donde se encuentra el muro de Adriano

El muro cruza de costa a costa el norte de Inglaterra, limitando con Escocia, desde Wallsend on the River Tyne al este hasta Bowness-on-Solway en el oeste. Se situaba por encima de las ciudades romanas de Pons Aelius (Newcastle ) y Maglona (Carlisle), capitales de las regiones romanas de Northumberland y Cumbria, protegiéndolas de incursiones de los pueblos que habían sido desplazados hacia el norte.

Historia del Muro de Adriano

Durante el periodo en el que el emperador Publio Elio Adriano, nacido en Itálica (Hispania) gestionó el imperio, se produjeron ataques por parte de las tribus de pictos que controlaban el actual territorio de Escocia. A diferencia de sus predecesores Adriano intentó consolidar el territorio ya ocupado, que con su predecesor Tiberio había logrado su máxima expansión.

Con el objetivo de crear un sistema defensivo se ideó una muralla que de costa a costa impidiera las escaramuzas contra los asentamientos romanos. La magna obra se comenzó en el 122 d.C. ,y en el 132, diez años después ya se había finalizado con un esfuerzo titánico y costoso por parte del Imperio. Aulus Platorius Nepos fue el gobernador romano que gestionó las obras, en las que participaron las tres legiones que se encontraban en Britannia (Legio II Augusta, Legio VI Victrix y la Legio XX Valeria Victrix.

Para custodiarla se establecieron catorce fuertes y otros ochenta torres distribuidas a una distancia de una milla. Además de la muralla se cavó un foso y por detrás un paso de ronda permitía que estuviese lo suficientemente vigilado para evitar que se traspasase.

El Muro de Adriano se convirtió así en la frontera romana en Britania y durante cerca de 300 años se mantuvo activa como límite de contingencia de los pueblos celtas del norte. Sin embargo la frontera no se concibió como un muro inexpugnable, si no como una barrera abierta, en la que el comercio fluía en las dos direcciones, aplicando los consecuentes impuestos aduaneros.

En la vigilancia del muro participaron mercenarios astures y galaicos que habían entrado a formar parte del ejército romano como “auxiliae”, tropas auxiliares. El grosor del muro era de 2,4 a 3 metros, y de 3,6 a 4,8 metros de altura, con almenas que lo alzaban hasta los 6 metros y medio.

Además del muro, formado por las murallas, torres, y fortalezas, a lo largo de todo su perímetro surgieron castrum romanos donde vivía no sólo la guarnición, si no un número importante de ciudadanos y esclavos dedicados al suministro de las tropas.

Sin embargo, la intensidad de los ataques de los pictos fue tal que en los años 197, 296 y 367, lograron penetrar. Finalmente en el año 383 el poder político y económico fue menguando y el Imperio abandonó Britania.

Tras la caída del Imperio Romano gran parte de los sillares que se utilizaron para la construcción del muro se reaprovecharon para fortificaciones y casas, rebajando la altura del muro hasta los cimientos. Afortunadamente dos de esas fortificaciones han resistido lo suficiente como para que los arqueólogos las hayan podido estudiar en profundidad, como Housesteads o Birdoswald.

Se calcula que en cada fuerte se concentraban entre quinientos y mil soldados de la legión romana, formando un cuerpo de un total de diez mil, encargados de proteger el muro.

A la muerte de Adriano en el año 138 le sucedió Antonino Pio quién trasladó el limes 160 km al norte, “encerrando” aún más a las tribus pictas en las Highlands, aprovechando la geografía del istmo que “estrangula” el territorio en apenas 40 km de ancho. sin embargo su estrategia de someter a los pueblos del septentrionales fue infructuosa y Marco Aurelio, a su llegada abandonó el muro Antonino y volvió a recuperar la frontera del muro de Adriano.

Pese a que Unesco incluyese el muro de Adriano como Patrimonio de la Humanidad, durante muchos años no estuvo vigilado para preservarlo, lo que provocó que entrase en riesgo de erosión. Afortunadamente el National Trust se encarga actualmente de su conservación, al igual que otros lugares especiales del Reino Unido como la Calzada de los Gigantes en Irlanda del Norte.

Trekking por el Muro de Adriano

Para recorrer los casi 120 km que cubre el muro se recomienda dedicar una semana al menos. la web oficial del National Trail gestiona su conservación y ofrece un itinerario de quince pequeñas etapas conocido como  “Walking in Hadrian’s Wall Country” que se puede descargar en su web.

Se inauguró en 2003 gracias a una señalización a lo largo de tierra firme, uniendo las dos costas, de  desde Wallsend, en el Este, hasta Bowness-on-Solway al oeste.

Espacios a Visitar a lo largo del Muro de Adriano

El nivel de conservación del muro de Adriano varía a lo largo de todo su antiguo recorrido, siendo la parte central, al noroeste de Hexham la que se encuentra en mejor estado . Aquí hallamos los fuertes de Housesteads y Chesters, y el fuerte y vicus de Vindolanda, con su didáctico museo.

Es posible que no contemos tiempo para recorrer el itinerario de 117 km del muro, por lo que si solo podemos dedicar uno o dos días a conocer parte de la estructura romana, algunos de los puntos principales para ver son:

Tullie House Museum and Art Gallerie

El Tullie House Museum es el Museo de la historia de Carlisle que exhibe exposiciones en torno a la construcción del Muro de Adriano, centrándose en la vida romana de los campamentos.

Birdoswald Roman Fort

El fuerte de Birdoswald  es  un espacio interpretativo de la historia de la romanización de las islas británicas, con una exposición interactiva que ahonda en la construcción del muro, especialmente interesante en lo que concierne a los aspectos técnicos de la ingeniería romana.

Vindolanda

Vindolanda es una recreación de los campamentos romanos en el primer siglo a.C.

Housesteads Roman Fort and Museum

Sin duda el museo romano de Housesteads es el principal y más interesante de los espacios de interpretación del muro de Adriano.

Carrawburgh

En Carrawburgh podemos admirar los restor de un fuerte romano del siglo III que poseía un templo dedicado a la divinidad de Mitras.

Segedunum Roman Fort, Baths and Museum

El Fuerte romano de Segedunum tiene la peculiaridad de reproducir los baños, uno de los espacios de ocio más importantes de la vida romana. También hay un museo.

El Muro de Adriano en el cine

El mundo del cine no podía obviar la huella más visible del paso de los romanos por las islas británicas, y por ello varías películas la han mostrado ya sea como localización de escenas(en el caso de Robin Hood, Príncipe de los ladrones con Kevin Costner y Morgan Freeman) o con menciones claras como en las películas La legión del águila, Centurión, El rey Arturo: la verdadera historia que inspiró la leyenda, La leyenda de Excalibur

También existen numerosos documentales que nos acercan a la historia de la construcción del muro. Este que viene a continuación está producido por la BBC Scotland: