Patrimonio UNESCO en Escocia

New Lanark
New Lanark

Ciudad vieja y ciudad nueva de Edimburgo

Edimburgo ha sido la capital de Escocia desde el siglo XV. Tiene dos zonas diferenciadas: la ciudad vieja, dominada por una fortaleza medieval, neoclásica, y la Ciudad Nueva, cuyo desarrollo a partir del siglo XVIII tuvo una profunda influencia sobre la planificación urbana europea. La yuxtaposición armoniosa de estos dos barrios históricos contrastados, cada uno con muchos edificios importantes, es lo que da a la ciudad su carácter único. En 1995, la ciudad nueva y antigua de Edimburgo, fueron designadas, en conjunto, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El Patrimonio Mundial de Edimburgo (EWH) se creó en 1999 para vigilar y promover la ciudad vieja y la nueva de Edimburgo y para administrar un régimen de subvenciones para la reparación de los edificios de la zona. EWH trabaja con el Ayuntamiento de Edimburgo y el Gobierno escocés para hacer frente a los problemas de conservación que afectan a la apariencia, el carácter y la integridad de las áreas de conservación del lugar.

Núcleo neolítico de las Orcadas

En conjunto neolítico fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial en 1999. El Núcleo neolítico de las Orcadas Patrimonio de la Humanidad se compone de tres principales grupos de monumentos neolíticos: una gran tumba y aposentos en Maeshowe, dos círculos de piedra ceremonial en Stenness y el Anillo de Brodgar, respectivamente, y una colonia en Skara Brae, junto con un número de excavaciones funerarias, ceremoniales y lugares de asentamiento.

El grupo constituye un importante paisaje cultural prehistórico que representa gráficamente la vida en este remoto archipiélago en el extremo norte de Escocia hace unos 5.000 años.

New Lanark

Este pueblo textil del siglo XVIII, bellamente restaurado, fue inscrito por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 2001.

El pueblo saltó a la fama cuando Robert Owen fue director de la fábrica durante 1800 y 1825. Owen transformó la vida en New Lanark con ideas y oportunidades que se adelantaban al menos 100 años a su tiempo. El trabajo infantil y los castigos corporales fueron abolidos, y a los aldeanos se les proporcionó viviendas dignas, escuelas y clases nocturnas, servicios de salud gratuitos, y alimentos a precios asequibles.

New Lanark sigue siendo una comunidad viva, y el pueblo está al cuidado de una organización benéfica independiente, el New Lanark Conservation Trust, cuyo objetivo es preservar New Lanark como una comunidad sostenible con una población residente y nuevas oportunidades para el empleo. El pueblo, con su Centro de Visitantes y el New Lanark Mill Hotel, es una de las principales atracciones de Escocia, dando la bienvenida a más de 400.000 visitantes cada año procedentes de todo el mundo. Los beneficios del Centro de Visitantes y el Hotel ayudan a la Fundación a restablecer y mantener el histórico pueblo.

San Kilda

En un principio San Kilda fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial por sus espectaculares paisajes naturales y vida silvestre en 1986. La inscripción del sitio, se amplió en 2004 para cubrir su valor cultural, convirtiéndose así en un sitio mixto.
Comprende las islas de Hirta, Dun, Soay y Boreray. Este volcánico archipiélago tiene la evidencia de más de 2.000 años de ocupación humana en las condiciones extremas que prevalecen en las islas Hébridas.

Ente los vestigios destacan construcciones y sistemas de campo, “cleits” y tradicionales casas de piedra de las Tierras Altas. Todos estos elementos son restos de una economía de subsistencia basada en los productos de las aves, la agricultura y la cría de ovejas. St Kilda tiene algunos de los acantilados más altos de Europa, que tienen grandes colonias de especies raras y amenazadas de aves, en especial frailecillos y alcatraces.